Invasión


 
No, no es la botarga del Dr. Simi. Es Benito Taibo, luciendo su ingeniosa camiseta. Qué simpaticotes los escritores, ¿no?
Foto: © Cortesía FIL Guadalajara / Michel Amado Carpio


Nunca he terminado de entender para qué sirven las presentaciones de libros. Y menos aquellas, como muchas en la FIL, a las que los asistentes son obligados a ir —supongo que por algún profesor cretinazo que así se ve librado de una hora de clase, mandando a sus alumnos a que tomen nota. Pasó el martes en la de Oscuro bosque oscuro, de Jorge Volpi: el salón estaba lleno, pero una vez que terminaron las participaciones de los presentadores, y apenas el autor iba a tomar el micrófono (uno pensaría que era a quien más interesaba escuchar), unas tres decenas de chamacos que habían estado haciendo apuntes en sus cuadernos se levantaron y salieron en tropel. ¿Tarea cumplida?
       En otra presentación, la de La máquina desnuda, de Juan Villoro, Jorge F. Hernández propuso un lema para la FIL: «Hay gente a la que quiero, pero no admiro, y gente que admiro pero a la que quiero cada vez menos». Aunque más bien son mayoría los que no son ni admirables ni queribles. A propósito, ya que desalojaron la feria los Fuentes y los Pachecos: ¿qué tal las camisetas que decían «Todos somos Pacheco“s”»? Yo le vi una a Hernández, precisamente —talla rotoplás— y otra a Benito Taibo. Al rato van a salir los tazos de Pacheco.
       Hoy jueves comienza la segunda parte de la feria. A estas alturas, el programa agarra su segundo aire —ya está abierta la feria todo el día—, y hay dos cosas que me interesan particularmente. Una, la participación de Vargas Llosa homenajeando a Juan Carlos Onetti. Por Onetti, claro: su centenario ha pasado más bien discretamente, y es ocasión de hacerle justicia. Y otra, la presencia de Larry Niven, quien estará en dos mesas (en el Café Literario y en el Salón 1). Niven, qué duda cabe, es uno de los autores vivos más importantes de ciencia ficción, y es asombroso que venga a la FIL. Hoy, también, ¡es el día de Yordi Rosado! No podía faltar. Así que hay que ir preparándose para los tumultos de chamacos gritones y desmadrosos que van a invadir la Expo. ¿No venderán un repelente?

Publicado en la columna «¿Tienes feria?», del suplemento perFIL, en Mural, el jueves 3 de diciembre de 2009.
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1 comentarios:

chicokc dijo...
29 de diciembre de 2009, 21:32

Los tumultos de chamacos y chamacas corrían pidiéndole un autógrafo al autor del próximo "quiobole con los patiños".