E. L. Doctorow: la Historia implacable


Daniel tiene unos nueve años; Susan, su hermana, unos cinco. Hasta hace un momento corrían tomados de la mano a través del frío gris de una ciudad que los ignora por completo. El agotamiento los ha obligado a reducir la velocidad, pero aún avanzan tan rápido como lo pide su miedo y como lo permite su desorientación: están extraviados. Daniel intuye que, si se paran a preguntar dónde están, automáticamente dejarán de ser invisibles, los sujetarán, vendrán por ellos. Susan tiene que detenerse para estirarse las calcetas blancas y flojas que han ido remetiéndosele en sus zapatos negros y ya le han hecho ampollas en los talones...

Publicado en el nuevo número de Magis. Para seguir leyendo, por acá, por favor.
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